FITUR: balance tardío de una semana movida
A los que estuvimos por primera vez en FITUR nos sería imposible mensurar si la feria ha sido exitosa o no en comparación a ediciones anteriores.
Pero sí podemos hacer un balance no sólo de acuerdo a los contactos obtenidos, sino, y esto es lo más importante, a la cantidad de negocios que se hayan cerrado producto de estos contactos.
Es real que la crisis ha dejado su huella: grandes espacios entre stand y stand, poca fastuosidad en cuanto a decorados, representaciones escasas de personal en muchos casos (no acordes con el tamaño de las empresas representadas), y degustaciones de productos típicos muy “medidas”. Poco para una feria de tamaña envergadura (y de precios tan altos para ingresar).
Pero así y todo es importante destacar la parte buena (que la hay), de toda crisis: no se trata de ser inocentemente optimista, pero, volviendo al dato que considero vital, esto es, el cierre de negocios como medida de éxito o fracaso, la crisis nos enseña a hacer Revenue Management con nuestro tiempo, o lo que es lo mismo, a ser más eficaces: menos noches de alojamiento, más tiempo de trabajo y menos charlas banales con amigos y colegas. Agendas apretadas con contactos que nos auguren algún resultado positivo medible en números, en lugar de encuentros sólo para saludar, a sabiendas de que nuestra empresa puede no ser la indicada para ese cliente, o viceversa…
Al pasar el tamiz, la relación entre conversaciones-cierre de propuestas, nos indicará si el balance es positivo o no. Si lo hacemos seriamente, el año que viene nos irá mejor, sin duda.










