Lecciones de un Restaurante Chino
Cerca de mi casa hay un restaurante chino. Nada nuevo, todos tenemos un restaurante chino cerca de casa. Es conveniente, a veces cuando no tengo ganas de cocinar me acerco a buscar algo para llevar. No es que me apasione la comida china, pero tengo una especial predilección por el Pato Pekin.
El restaurante chino está gestionado por una familia, china por supuesto, matrimonio, suegros e hijos. No sirven a domicilio, puestienen bastante clientela en el restaurante y no tienen personal suficiente como para dejar el restaurante para ir a hacer el reparto. Si que aceptan pedidos por teléfono para recojer en el restaurante y llevar a casa.
Una buena ubicación, un servicio personalizado, una relación calidad-precio adecuada, perfecto para un barrio modesto como es el mío.
De vez en cuando refrescan la memoria del vecindario, como diciendo: “recuerda, que estamos aquí”, y lo hacen con buzoneos, que ellos mismos realizan. El buzoneo consta de una versión mini de la carta y sus menús (vamos, como todos los chinos).
La cuestión es que ayer al llegar a casa por la noche, abrí el buzón y me encontré con la mini-carta. Como estaba cansado, y solo en casa, pensé que sería buena idea disfrutar del magnífico Pato Pekín. Así que fuñi hasta el restaurante.
Cuando llegué me percaté no solo que estaba cerrado, sino que estaba en obras, y lleno de personas trabajando en él. Entré igualmente por que no sabía si la cocina la tenían abierta.
Ví al propietario, que se hace llamar Juan, y es el chino más listo que he conocido hasta ahora, y esta fué mi conversación con él. Sin quererlo me dió un verdadero repaso sobre Marketing, Management y Supervivencia empresarial en tiempos de crisis.
Yo: “Juan, ¿tienes el restaurante cerrado?”
Juan:
“Si, ahora crisis, gente no venir, pocos clientes”
Yo: “Sin embargo, te has liado a hacer obras”
Juan:
“Claro, menos clientes pero todo más barato. Material barato, albañil barato, carpintero barato, mejor ahora”
Yo: “Pero si tienes el restaurante cerrado, ¿por qué envías publicidad?”
Juan:
“Tengo miles de folletos, mi mujer no hace nada aqui, mi hija no hace nada aqui, suegra no hace nada aqui. Mejor fuera, en la calle, no molestar, aprender español y hacer marketing”.
Yo: “Pero hacer esto con el restaurante cerrado es inútil ¿no?
Juan:
¿Inútil? No, tu venir aqui ¿no? ¿Te gusta restaurante ahora? ¿Bonito eh? Tu ahora volver con familia.
En momentos como los actuales, donde lo mas lógico hubiera sido aplicar la máxima austeridad, o despedir a la suegra, o buscar un local mas pequeño y con ello mas barato, Juan nos da una lección magistral:
- Ha decidido invertir en su negocio, para hacer un producto mejor.
- No se ha olvidado del marketing, fué previsor, tenía material promocional sobrante, y gestiona sus recursos adecuadamente para su distribución.
- No ha improvisado y además es consciente de que ahora su familia aprenderá español, pues tienen tiempo para hacerlo.
Es que estos chinos saben latín. Juan no necesita un MBA, ni formar parte de un consejo de administración ni tener un blog, simplemente es previsor y tiene sentido común.
La explicación a todo esto reside aquí:
En escritura china los símbolos que componen la palabra crisis están formados por dos palabras que se pronuncian algo así como “wei ji”.
“Wei” significa “peligro” y “Ji” significa “oportunidad”, por lo que Wei Ji, o crisis para Juan es peligro y oportunidad, juntos, aunque lo entiene también como una situación peligrosa que requiere especial atención.
¿Sobrevivirá su negocio a la crisis?
Parece que es la primera vez que visita estas paginas. HotelJuice es una empresa de Coaching y Servicios de Marketing, Comunicación, Creatividad, Recursos Humanos y Tecnología, especializada en el sector Turístico y en particular en el Sector Hotelero. Si dichos temas son de su interés, le recomendamos Suscribirse.




Mucho Chino en el mundo!!!! buen ejemplo del savoir faire oriental
[...] post en HotelJuice sobre la lección magistral recibida por el propietario de un restaurante chino me ha llevado a jugar con Google Translate, [...]
Simplemente, lección magistral, buenisimo.
Me apunto al carro de los que hemos aprendido mucho con esta historia. Me la he llevado a mi blog. Tremendo aprendizaje.
Me parece una forma muy adecuada y brillante de trasladar una buena dosis de fe. A veces huñimos de la fé por mezclarla con la religión, cuando en realidad en creer firme y ciegamente en algo o “algos” incluido nosotros mismos. Enhorabuena y gracias Albert por hacernos pensar ( y a Juan el chino también).
Y tanto que lección magistral! genial como siempre Albert! gracias por estos regalos!!!
Me has alegrado el día Albert…. Recién llegado de esas latitudes, sin poder ver el correo y he pasado rápidamente por el título de tu post y zas…
Gracias.
PD. Cómo se llama el restaurante?
Albert, la leccion es buenísima, tanto como lo debe ser el Pato Pekin para no poder resistirse a salir de casa y … ultima lección: BUEN PRODUCTO, hacer bien lo que se hace
Hola Barra. Se trata de un malentendido. Lo que el chino del restaurante te habra dicho es que tambien significa “oportunidad”. Pero lo cierto es que significa PUNTO CRUCIAL, es decir, algo asi como epicentro del asunto. Wikipedia ya señala este tema, curiosamente. Crisis en chino significa PELIGRO EN SU MOMENTO CRUCIAL.
Saludos
The Chinese word weiji ([Wikt:危機 in traditional Chinese] [危机 i simplified Chinese] translated as “crisis”) is often said to be composed of the characters for “danger” and “opportunity”; the implication being that in Chinese culture, a crisis is regarded not merely as a danger, but also as an opportunity. This is a misconception or etymological fallacy. In fact, wei (危) does mean “danger, dangerous; endanger, jeopardize; perilous; precipitous, precarious; high; fear, afraid”, but the polysemous ji (機) means “machine, mechanical; airplane; suitable occasion; crucial point; pivot; incipient moment; opportune, opportunity; chance; key link; secret; cunning”. While the word jihui (機會) means “opportune, opportunity” in modern Chinese, its ji component has many meanings, of which “opportunity” is only one. In weiji (危機), ji means “crucial point”, not “opportunity”.
[...] a la Crisis, y las oportunidades que pueden venir con ella, me ha parecido interesante compartir a Editorial de Nexotur y . Al caer el sol, dos excursionistas [...]
Y que luego llegue otro detrás y lo llame tonto por no pronunciar correctamente el Español… hay que ver!
Se merece un premio y seguramente lo tenga como resultado de tan magistral gestión de los recursos…
Le ponemos un DIEZ verdad?
Y por eso seran una superpotencia ….
Muy interesante el articulo,las crisis generan oportunidades hay que verlas.
Chino, o no chino (con todo respeto) la lección que aprendió para compartirla con su cliente solo la recogen los que ven en la vida una oportunidad, sea en momentos de crisis o de bonanza.
Juan la recogio y cultiva compartiéndola; el y otros como el conocen,seguramente, varias derrotas pero solamente conservan sus triunfos.
[...] independientemente del retorno de dichas inversiones. Probablemente un error, basta recordar la anécdota del Restaurante Chino que comenté semanas [...]
Hola:
Un pequeño detalle.
Me parece excelente idea, lección magistral, etc.
Pero alguien me puede decir quien realiza las nuevas inversiones sin recursos propios o si ya los que les quedan son insuficientes para aguantar y sin financiación externa (En “roman paladino” con los bancos con el grifo cerrado) ?
Un saludo
Tu artículo me ha parecido muy interesante, lo he citado en un documento que estoy escribiendo, por supuesto, dándote el crédito y haciendo la referencia a este sitio.
Sólo dos cosas:
Primero, crisis en chino no significa oportunidad, suena muy bonito todo pero es un error, bastante difundido, pero un error.
http://www.pinyin.info/chinese/crisis.html
Luego, hay varios errores tipográficos y ortográficos que te enumero a continuación.
1. Pekin (con tilde) Pekín.
2. puestienen (separado) pues tienen.
3. Si que aceptan (con tilde) Sí que aceptan.
4. recojer (con g) recoger.
5. fuñi (se coló una ñ) fui.
6. no solo que estaba cerrado (no sólo de que estaba cerrado) Sinceramente, aquí tengo dudas.
7. Ví al propietario (sin tilde) Vi al propietario.
8. y esta fué mi conversación (sin tilde) y esta fue mi conversación
9. por que no sabía (junto) porque no sabía
10. Sin quererlo me dió (sin tilde) Sin quererlo me dio
11. mi mujer [hija, suegra] no hace nada aqui (con tilde) mi mujer [hija, suegra] no hace nada aquí
12. “Pero hacer esto con el restaurante cerrado es inútil ¿no? (faltó cerrar las comillas)
13. ¿Inútil? No, tu venir aquí ¿no?… (los demás enunciados llevan comillas, el último no las tiene)
14. Tu ahora volver con familia (falta tilde) Tú ahora volver con familia.
Muchas gracias por el artículo, no sé si es un recurso pedagógico o un relato verídico, pero al menos invita a la reflexión.